lunes, julio 30, 2012

Las luces de tu vehículo, seguridad a la vista.

La iluminación exterior del auto es una parte fundamental para la seguridad mientras conduces.
Aunque son pequeños bulbos, proporcionan luz suficiente para avisar a otros conductores que te encuentras en el camino; todas las luces son diferentes y dan información distinta, por lo que a pesar de ir dentro del vehículo es importante tener cuidado de que funcionen adecuadamente, así como entender su significado ya seas un peatón, un ciclista o un conductor.

Stop o Luz de freno.

Se encienden automáticamente al pisar el pedal de freno. Informan que el vehículo está reduciendo su velocidad o se encuentra detenido. Por norma son luces rojas intensas, únicamente en la parte trasera,  y algunos vehículos cuentan con una tercera luz o cíclope en el medallón (vidrio trasero), en la tapa de la cajuela o en un alerón.
El correcto funcionamiento de esta luz ayuda a prevenir una colisión por alcance en la parte trasera.


Luces direccionales e intermitentes.

Son accionadas por el conductor. Las direccionales son luces independientes de cada lado, tanto atrás como adelante que encienden y apagan, ya sea en color ambar o rojo intenso. Funcionan para avisar que el vehículo dará vuelta o cambiará de carril; con ello las personas alrededor pueden disponer acciones para evitar un accidente.

Las intermitentes o luces de emergencia indican que el auto va a reducir su marcha e incluso a detenerse. Pueden utilizarse en diversos escenarios, por ejemplo: en el caso de una frenada de emergencia en carretera o vías rápidas. También cuando se presentan problemas para el desplazamiento del coche como una ponchadura de llanta, descomposturas, e incluso para avisar sobre estacionamiento temporal.


Luces de reversa.

Como es mencionado, indican que el auto se está moviendo en reversa. Son luces blancas encontradas en la parte trasera del vehículo.










Cuartos.

Su control también depende del conductor. Iluminan tanto la parte trasera como la delantera con una baja y mediana intensidad. Hacia atrás son rojos y hacia adelante son luces blancas o ambar. Informan sobre la posición del vehículo o dicho en otras palabras, para ubicarlo cuando la visibilidad disminuye.








Luces medias o faros.

Son accionados después de los cuartos, es decir, estos permanecerán encendidos y además iluminarán unos mucho más intensos hacia adelante de luz blanca emitida por halógenos o bulbos con gas xenón. Ofrecen ayuda visual al conductor sobre el camino cuando ya es completamente de noche y también informan sobre su posición.




Luces altas.

Adicionales a las luces medias, en algunos vehículos son un segundo filamento en el bulbo y en otros es un bulbo adicional de mayor intensidad. Están dirigidos un poco hacia arriba por lo que generan más apoyo al manejar en penumbra. Sin embargo su uso debe limitarse pues crean deslumbramiento a los vehículos delante de nosotros. También funcionan para pedir la atención de otros conductores o peatones.



Luces de niebla.

Para manejo en niebla o lluvia muy intensa, están colocados en la parte baja del vehículo, hacia adelante y algunos autos cuentan con luz trasera. En la parte delantera son bulbos de halógeno blancos que iluminan los costados del camino, es decir, las lineas de carriles o las banquetas. 
En la parte trasera son luces rojas muy intensas para ubicar el vehículo a través de la niebla. Este tipo de luces no debe utilizarse de noche en condiciones normales pues deslumbra al conductor detrás de nosotros.
No todos los vehículos cuentan con este tipo de iluminación.












Cuida tu vida y revisa tu sistema de luces, pídele a alguien que accione todos los controles de la iluminación para detectar las fallas o los bulbos fundidos, quítalos y llévalos a la refaccionaria para encontrar el foco adecuado; reemplázalos (el costo de los focos puede variar entre 5  y 20 pesos mexicanos) y listo.

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